Itero del Castillo, frontera e hito del Camino

16 mar 2010
Leticia Pérez /ICAL - Itero del Castillo (Burgos)

 

Daniel G. Rojo - El √ļltimo pueblo de Burgos en la ruta francesa a Santiago ofrece descanso al peregrino en su albergue, buenas vistas desde su atalaya y mejor vino en sus bodegas

A las puertas de Tierra de Campos, Itero del Castillo se alza tranquila y majestuosamente hacia el cielo con su iglesia y su atalaya y hunde sus ra√≠ces en las profundidades gracias a sus bodegas. La espiritualidad y la hospitalidad se funden en este pueblo, el √ļltimo del Camino de Santiago a su paso por la provincia de Burgos, que esconde joyas como su puente rom√°nico de once ojos, que delimita la frontera con Palencia, su albergue de San Nicol√°s o su iglesia, dedicada a San Crist√≥bal.

Tras calmar la sed y asearse en la fuente del Piojo, a cuyas aguas de manantial se les atribuye la capacidad de acabar con estos insectos, el peregrino se encontrar√° con el albergue de la villa, la ermita de San Nicol√°s de Puente Fitero, abierta de mayo a septiembre y regentada desde hace una d√©cada por la cofrad√≠a italiana de San Giacomo di Compostela, de Perugia. ‚ÄúAntes de que se reabriera la ermita, la gente ni pasaba‚ÄĚ, afirma el alcalde de Itero, Salvador Mart√≠nez, orgulloso de que el Camino de Santiago haya dado nueva vida a este pueblo de cien habitantes, que en √©poca estival triplica su poblaci√≥n.

Junto a la fuente del piojo, el alcalde echa cuentas y se√Īala que entre primavera y verano pasan por el pueblo ‚Äúm√°s de dos centenares de peregrinos‚ÄĚ. ‚ÄúTambi√©n en enero, y hasta nevando, te los puedes encontrar‚ÄĚ, a√Īade Miguel √Āngel Rodr√≠guez, agricultor y vecino de Itero. Nada m√°s pronunciar estas palabras, los dos divisan en la lejan√≠a, justo a los pies del alto de Mostelares, ‚Äúuno de los m√°s dif√≠ciles del Camino‚ÄĚ, a una pareja de peregrinos, padre e hijo, procedentes de Am√©rica Latina.

El albergue, una construcci√≥n del √ļltimo tercio del siglo XII, puede cobijar hasta una veintena de caminantes entre sus anchas paredes de piedra, que si ahora intensifican el fr√≠o del ambiente, en verano refrescar√°n mejor que cualquier aire acondicionado. En sus alrededores, hoy zona de descanso y tierras de cultivo, se levantaron hasta el siglo XVIII las casas de Puente Fitero, una localidad desaparecida que ten√≠a en la actual ermita su iglesia parroquial.

Si el peregrino se desv√≠a del Camino menos de un kil√≥metro, encontrar√° el n√ļcleo de la poblaci√≥n, habitado desde tiempos neol√≠ticos y ba√Īado por el r√≠o Pisuerga, frontera natural entre Burgos y Palencia. Por encima de aleros y tejados, sobresale el torre√≥n de Itero, √ļnico superviviente de lo que en tiempos fue una fortaleza. El programa Arquimilenios de la Junta de Castilla y Le√≥n hizo posible que hace menos de una d√©cada la torre recuperara su antiguo esplendor.

La restauraci√≥n integral volvi√≥ a vestir su interior con tres plantas y una escalera que permite acceder a un mirador sin comparaci√≥n en la comarca, desde el cual el espectador puede maravillarse con los verdes de la vega del Pisuerga y los amarillos y ocres de las tierras de labor. A poco clara que sea la ma√Īana, tambi√©n se pueden divisar las localidades vecinas: Melgar de Yuso, Itero de la Vega, Lantadilla y Melgar de Fernamental, seg√ļn explica Salvador Mart√≠nez, quien desde esa posici√≥n privilegiada se√Īala las casas m√°s antiguas de la villa, construidas ‚Äúcon tapial y entramados de madera‚ÄĚ.

La iglesia parroquial

El otro vig√≠a de Itero del Castillo es la torre, adornada con un cupul√≠n, de la iglesia parroquial de San Crist√≥bal, en cuya planta se superponen los estilos rom√°nico, g√≥tico y barroco. Del primero, s√≥lo quedan una pila bautismal y otra de agua bendita. ‚ÄúTodos los domingos del a√Īo, un cura que viene de Burgos oficia misa, a la que asisten, en invierno, entre 10 y 15 personas‚ÄĚ, relata el alcalde ante los pies del retablo mayor, dedicado al patrono de viajeros y conductores.

Antes de apagar las luces que iluminan las tres naves del templo y sus siete retablos barrocos, Mart√≠nez se detiene un momento para recordar las fiestas m√°s importantes de la villa: el D√≠a de las Cruces, que cada 3 de mayo se conmemora con ‚Äúuna gran tortillada‚ÄĚ; el D√≠a de Santiago, 25 de julio -tambi√©n era el de San Crist√≥bal hasta que √©ste se traslad√≥ en el santoral cat√≥lico al 10 de julio-; y la Semana Cultural, que ‚Äúse celebra justo despu√©s de la fiesta de Santiago‚ÄĚ y que incluye ‚Äúconferencias, conciertos y danzas‚ÄĚ.

Tras una ma√Īana de labor, o de intensa visita, la costumbre es descansar y alegrar paladar y est√≥mago en una de las incontables bodegas que horadan las entra√Īas del pueblo. Compartir un vino, unas rodajas de chorizo y unos tacos de queso es un rito social y una costumbre obligada ‚Äúpor la ma√Īana, para merendar y en la cena, bueno... a todas horas‚ÄĚ, en palabras del alba√Īil de Itero, Salvador Celis, due√Īo de una de esas bodegas en las que los habitantes de Itero disfrutan, al amor de unas brasas, con la comida, la bebida y el calor humano. ‚ÄúM√°s de un d√≠a, he comido aqu√≠ con peregrinos que han pasado por el pueblo‚ÄĚ, rememora Celis, mientras observa el techo abovedado de su bodega, que √©l mismo ha construido.

‚ÄúAl que venga, sea o no del pueblo, se le abre la bodega y se le invita a un vino‚ÄĚ, recalca Salvador Mart√≠nez mientras dirige sus pasos, otra vez, a la salida del pueblo para presumir del √ļltimo, y quiz√° m√°s importante, hito del Camino de Santiago a su paso por Itero del Castillo: un magn√≠fico puente rom√°nico, ampliado y remodelado en los siglos XII, XVI y XVIII. Por sus once ojos discurren como si nada importara, ni tan siquiera el paso del tiempo, las aguas de un r√≠o Pisuerga alegre, cristalino y caudaloso. Al otro lado aguardan al peregrino las tierras palentinas, plenas de tesoros rom√°nicos.
Leticia Pérez / ICAL
Iglesia de San Cristóbal, en Itero del Castillo (Burgos)
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El alcalde de Itero del Castillo (Burgos), Salvador Martínez (izquierda), conversa con el vecino Salvador Sélix (derecha), en una de las bodegas del municipio
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Salvador Sélix, vecino de Itero del Castillo (Burgos) en su bodega
Leticia Pérez / ICAL
Dos peregrinos en el Camino de Santiago a su paso por Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Iglesia de San Cristóbal, en Itero del Castillo (Burgos)
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Iglesia de San Cristóbal, en Itero del Castillo (Burgos)
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Torre del Castillo de Itero del Castillo (Burgos)
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Salvador Martínez, alcalde de Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Iglesia de San Cristóbal, en Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Iglesia de San Cristóbal, en Itero del Castillo (Burgos
Leticia Pérez / ICAL
Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Futuro albergue de peregrinos de Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Dos peregrinos en el Camino de Santiago a su paso por Itero del Castillo (Burgos)
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Ermita de San Nicol√°s de Puentefitero, en Itero del Castillo (Burgos)
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Interior de la ermita de San Nicol√°s de Puentefitero, en Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Miguel √Āngel Rodr√≠guez, hospedero de Itero del Castillo (Burgos), delante de la ermita de San Nicol√°s de Puentefitero
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Puente de Fitero, en Itero del Castillo (Burgos). Al fondo la ermita de San Nicol√°s de Puentefitero
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Puente de Fitero, en Itero del Castillo (Burgos)
Leticia Pérez / ICAL
Salvador Martínez, alcalde de Itero del Castillo (Burgos), en la torre del Castillo